miércoles, 24 de febrero de 2021

VENTANA DE JOHARI

 





La Ventana de Johari

Hoy os quiero hablar de una potente herramienta de autoanálisis, empleada por muchas empresas en dinámicas de grupo para mejorar la comunicación, sinergias y desempeño de los diferentes miembros de la organización. El uso de esta herramienta os va a permitir conocernos mejor y os dará alguna que otra sorpresa.

La herramienta en cuestión es conocida como Ventana de Johari en honor al nombre de sus creadores, los psicólogos Joseph Luft y Harry Ingham (he resaltado en negrita las letras que forman el nombre de su herramienta).

La Ventana de Johari es una herramienta de la psicología cognitiva. Concretamente este modelo de análisis ilustra el proceso de la comunicación y analiza la dinámica de las relaciones personales.



 La teoría se articula mediante el concepto de espacio interpersonal, que está dividido en cuatro áreas (cuadrantes), definidas por la información que se transmite (ver abajo ilustración). Este modelo, propone dos puntos de vista o enfoques: el yo y los otros y lo hace desde dos enfoques diferentes: el emisor y el receptor.

La descripción de los 4 cuadrantes es la siguiente:

Área libre (Pública):

Es el cuadrante de aquello conocido por uno mismo y por los demás, aquí se incluiría todo lo que dejamos ver a los demás sobre nosotros mismos, lo que comunicamos abiertamente: experiencias, emociones, pensamientos, etc

Área ciega:

Es el cuadrante que incluye aquello que desconocemos de nosotros mismos, pero que si que conocen los demás (por ejemplo algo que hemos descubierto tras el comentario de algunas personas/amigos de confianza).

Muchas veces nos negamos a querer ver según que cosas, pero si más de dos o tres personas de confianza están de acuerdo en algún rasgo de nuestra personalidad, lo más probable es que algo de verdad haya en ello.

Área oculta:

En este cuadrante incluiríamos todo aquello que conocemos nosotros, pero que desconocen los demás, pensamientos, rasgos de personalidad, emociones, que somos reticentes a mostrar publicamente pero que también nos definen.

Área desconocida:

En este cuadrante, quizás el más intrigante, es donde se incluye todo aquello que desconocemos de nosotros mismos y que también desconocen los demás. Aquí es donde hay un potencial, un área por descubrir, nuestra capacidad de aprender y crecer y moldearnos, aprendiendo cosas sobre nosotros que desconocíamos (por ejemplo cuando salimos de nuestra zona de confort).

¿Como aplicar la Ventana de Johari de manera práctica?

Hay muchas maneras de trabajar con la Ventana de Johari, una de las más clásicas es hacer un ejercicio como el siguiente:

1.      Haz una lista incluyendo entre 5 y 10 característica o rasgos que consideres que te definen como persona.

2.      Haz que otras personas de confianza (amigos, pareja, compañeros de trabajo, familia) con las que tengas relación habitualmente generen también una lista con los rasgos y características de tu persona

3.       Una vez tengamos las diferentes listas, crearemos nuestra propia Ventana de Johari

4.      Clasificaremos como rasgos públicos, aquellos que hemos identificado nosotros y los demás en las diferentes listas

5.      Clasificaremos como rasgos ciegos aquellos que los demás han señalado pero no nosotros

6.      Clasificaremos como ocultos aquellos rasgos que hemos mencionado nosotros pero no los demás

7.      El resto de rasgos que no encajen en ninguna categoría, los dejaremos por descarte en el área desconocida (podrían o no pertenecer a este cuadrante, pero no necesariamente).

Os animo a realizar este ejercicio de autoanálisis que os dará seguramente más de una sorpresa y os permitirá conoceros mejor. Al fin y al cabo la mayoría de ejercicios tipo «feedback 360» que se llevan a cabo en las organizaciones para valorar el trabajo de los diferentes empleados y líderes se basan en el trabajo de algunos de los cuadrantes de la Ventana de Johari.

 

martes, 23 de febrero de 2021

VENGAN A VER

 


SANTO ROSARIO EUCARÍSTICO

MISTERIOS LUMINOSOS

18 - FEBRERO - 2021

 

“Vengan a ver”

Tiempo de Cuaresma

 

 

INICIO

 

Monitor: El ángel del Señor anunció a María.

Y ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve María…

 

Monitor: He aquí la esclava del Señor.

Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve María

Dios te salve María…

 

Monitor: Y el Verbo de Dios se hizo carne.

Y habitó entre nosotros. Dios te salve María.

Dios te salve María…

 

Monitor: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

Oración:

Infunde, Señor tu gracia en nuestros corazones para que cuantos, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz lleguemos a la gloria de su resurrección.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

 

 

¡Alabado sea Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar!

Adoremos a Jesús en la Eucaristía, y pidamos a nuestra Madre que nos enseñe a creer por los que no creen, a adorar por los que no adoran, a esperar por los que no esperan, y a amar por los que no aman.

Tranquiliza tu mente. Haz silencio. Sin palabras. Quédate quieto. Únase a Dios, esté con Él, acérquese a Su Corazón, en Su abrazo, llenos de Su Espíritu, rodeados de Su Amor. Este es tiempo celestial. Él está contigo, tu estas con él en su amor, ahora y siempre, sin separarte nunca.

 

Todos: Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por todos los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman (tres veces se repite).

 

·         Ave María Purísima

Sin Pecado Original Concebida.

 

Por la Señal

 

Siempre es un buen momento para preguntarnos y pensar, ¿Qué es lo que buscamos de Jesús? Jesús cuestiona a los que les siguen. Más allá de nuestras primeras respuestas y motivos el Señor nos desafía “Vengan a ver”

Yo confieso…

 

Lo importante no es buscar algo, sino buscar a alguien. Lo decisivo no es conocer más cosas sobre Jesús, tener más datos, penetrar con más clarividencia en la doctrina cristiana, sino encontrarnos con su persona viva. Es el contacto personal con él lo que nos atrae a seguirlo y lo que trasformará nuestra vida.

Creo en Dios…

 

“Vengan a ver” es la gran invitación de Jesús

Padre Nuestro …

 

De la misma manera nosotros día a día tenemos la posibilidad de seguir creciendo y conocer más a Jesús.

Dios te Salve…

 

Cada día tenemos la posibilidad de caminar con El y responder a su llamado: “Vengan a ver”. Significa pasar tiempo con El.

Dios te salve …

 

Nos ofrece la oportunidad de acercarnos y conocerle más profundamente. Esto cambia nuestra historia y cambia la historia.

Dios te Salve…

 

A medida que seguimos a Jesús encontramos su amor y provisión.

Gloria al Padre …

 

PRIMER MISTERIO

EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL JORDÁN

Yo los he bautizado en agua, pero Él los bautizará en el Espíritu Santo.

(Mc 1, 8)

 

Era una familia que oraba y alababa a Dios. Y el niño ya no era niño, era un joven; y el joven ya no era joven, era un hombre. Y estaba con otro hombre en un lugar en donde había agua. Se quitó las sandalias y la túnica, y se metió en el agua. El otro hombre era Juan y lo bautizaba. Unidos en el Espíritu, contemplemos al amor derramarse en forma de paloma, meditando todas las cosas con María, desde su corazón de madre:

 

Hijos míos:

Juan y Jesús eran muy unidos, entendían que compartían una misma misión. A menudo oraban juntos y reían y hablaban. Se querían como hermanos. Y entendí que, en ese bautismo, el Espíritu Santo, que estaba conmigo, también estaba con Él. Y entendí que era Dios quien enviaba a su Hijo al mundo y yo debía dejarlo ir. Pero Él no iría solo, porque el Espíritu Santo estaba con Él, y yo no me quedaría sola, porque el Espíritu Santo estaba conmigo. Y entonces entendí que Él sabía que era el Hijo de Dios.

 

SEGUNDO MISTERIO

LA AUTORREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ

Se celebraba una boda en Caná de Galilea (Jn 2, 1)

 

Jesús reía y bebía vino con sus amigos, y María estaba con Él. Era una fiesta. Vestían ropa muy bonita con colores, y todos llevaban sandalias y las cabezas cubiertas. Llenemos las tinajas de nuestras almas con el agua viva del Espíritu, meditando el misterio del Hombre y Dios, haciendo lo que Él dice, para que bebamos el mejor de los vinos, obtenido del don de la omnipotencia suplicante del corazón de la Madre:

 

Hijos míos:

Ya no tenían vino. Y entendí que debía enseñar a mi Hijo que era Dios, pero que seguía siendo hombre, y su misión era ayudar a los hombres en todas sus necesidades, para que los hombres alaben a Dios. Y entendí que nací para ser madre, y acompañar y ayudar al Hijo a ser hombre, tanto como es Dios, y para eso debía dar y darse como hombre y como Dios, porque Dios es don.

 

TERCER MISTERIO

EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS INVITANDO A LA CONVERSIÓN

Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio” (Mc 1, 14-15).

 

Y la Madre se despidió del Hijo. Y caminó entre sus amigos, y entre la gente, enseñando, curando, sanando, predicando. Y se alegraba con cada alma que alimentaba con su palabra, y hacía milagros, y expulsaba demonios, y convivía, y hacía el bien.

Imitemos la virtud de María, orando por los que se entregan con generosidad al apostolado, acompañándolos a cumplir su misión, uniéndonos a las intenciones de su corazón de madre.

 

Hijos míos:

Mi Hijo estaba cumpliendo su misión, predicando, enseñando, hablándoles del Reino de Dios. Hablaba con la verdad y todos seguían su camino. Su palabra era la verdad y Él era el camino. Entonces entendí que nací para acompañarlo, para fortalecerlo, para cuidarlo. Y entendí que, al no tenerlo cerca, era con mi oración como lo acompañaba, y lo fortalecía y lo cuidaba.

Y oraba siempre a Dios, y ofrecía todo a Dios por Él. Y lo seguía a dondequiera que iba, porque Él sabía que mi presencia estaba viva en Dios por medio del Espíritu Santo, que siempre está conmigo. Algunas veces lo vi, otras le enviaba ropa y comida.

Él siempre me agradecía. Yo siempre oraba por Él.

 

CUARTO MISTERIO

LA TRANSFIGURACIÓN

Se llevó con Él a Pedro, a Juan y a Santiago, y subió a un monte para orar (Lc 9, 28)

 

Y los tres hombres caminaron con Jesús a lo alto de un monte. Y lo vieron resplandecer lleno de gloria, y hablaba con otros dos hombres que habían venido del cielo. Eran Elías y Moisés. Luego bajó con los tres hombres y se reunió con los demás apóstoles.

Adoremos a Jesús, contemplándolo transfigurado en la Eucaristía, acudiendo a la Siempre Virgen María, para que, a través de su corazón de madre, nos ayude a escucharlo y verlo tal cual es.

 

Hijos míos:

Él hablaba con los ángeles y los santos. Oraba en soledad. Pero un día Dios quiso hablarles a sus discípulos, y Jesús los llevó con Él, y lo vieron resplandecer y hablar con los profetas.

Y oyeron la voz de Dios que les decía que Jesús es el Hijo de Dios, para que lo escucharan.

Y entendí que era necesario, porque los hombres tienen los ojos y los oídos cerrados, pero Dios los llama para abrir sus ojos para que vean, y sus oídos para que escuchen.

 

QUINTO MISTERIO

LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA

Mientras cenaban, tomó pan y, después de pronunciar la bendición, lo partió, se lo dio a ellos y dijo: “Tomen, este es mi cuerpo”. Y tomando el cáliz, habiendo dado gracias, se lo dio y todos bebieron de él. Y les dijo: “Ésta es mi sangre de la nueva alianza que es derramada por muchos” (Mc 14, 22)

 

Era un lugar muy agradable, una mesa servida y muchos invitados. Y ahí estaba Jesús, vestido de forma elegante, sentado en la mesa con sus amigos, que eran doce.

Seamos personas eucarísticas, como Santa María. Y, contemplando el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Cristo, que es Eucaristía -corazón de la Santa Iglesia-, meditemos este misterio con el amor de su corazón de madre:

 

Hijos míos:

Era Pascua, y todo era fiesta. Él quiso cenar con sus amigos y todo lo dispuso.

Entonces entendí para qué nací, y para qué Él había nacido. Entregó su cuerpo y entregó su sangre, para quedarse con los hombres para siempre. Una entrega de amor hasta el extremo.

Se entregaba Él y me entregaba yo por ellos. Pero ellos no lo entendieron. Y es en la Eucaristía que Cristo se hace presente para incluirlos en Él y hacerlos suyos. Es así como le pertenecen, en un mismo cuerpo, por un mismo Espíritu. Y es así como los une al Padre, y es el Padre que se entrega con el Hijo por el Espíritu Santo. No pueden separarse, porque son un solo Dios verdadero.

 

SALVE

 

Oremos ahora al Señor que nos llama a la conversión y a la penitencia y pidámosle que nos dé su fuerza para buscarle con sencillez de corazón. Oremos diciendo: Danos un corazón nuevo, Señor.

 

1.    Por la Iglesia, para que durante este período de Cuaresma se encamine hacia la celebración digna de la Pascua. Oremos.

 

2.    Por los que rigen los destinos de las naciones, especialmente por los gobernantes de nuestro país, para que, iluminados por la palabra de Dios, gobiernen a nuestros pueblos con la justicia que Dios quiere para sus hijos. Oremos.

 

3.    Por los que sufren en el mundo, especialmente por los que les hace falta el pan para poder sobrevivir en esta pandemia, para que en este tiempo de cuaresma nos volvamos hacia ellos con misericordia y les brindemos nuestra ayuda. Oremos.

 

4.    Por aquellos más vulnerables al Covid19, que Dios los proteja de la enfermedad y los cubra con la gracia de saber que son amados sin medida. Por los enfermos, para que puedan experimentar el poder sanador de Dios en cuerpo, mente y espíritu, y estar rodeados del amor y el apoyo de los demás. Oremos

 

5.    Roguemos al Señor por las necesidades particulares de nuestra comunidad, especialmente, por todos los hermanos que buscan ser cada vez más fieles a la misericordia de Dios y sufren en su cuerpo y alma, la persecución por causa de la predicación del evangelio. Oremos

 

ACCIÓN DE GRACIAS AL SEÑOR

Gracias, Señor por la Eucaristía. Gracias Señor, porque deseabas ardientemente celebrar la Pascua con nosotros.

Gracias, Señor, porque en la última cena partiste tu pan y tu vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed.

Gracias, Señor, porque en el pan y en el vino nos entregaste tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias, Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.

Gracias, Señor, porque quisiste celebrar Tú entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor contigo.

Gracias, Señor, porque nos dijiste que celebremos la Eucaristía en memoria tuya.

Gracias, Señor, porque podemos celebrar la Eucaristía todos los días.

Gracias, Señor, porque cada día puede volver a empezar y continuar con tu ayuda, mi camino de fraternidad con mis hermanos y mi camino de transformación en Ti

Acógenos como discípulos que quieren escuchar tus palabras, aprender de ti, seguirte siempre. Acógenos como amigos. Y haz de nosotros también tus testigos, testigos del amor. Amen

 

 

ORACIÓN POR LOS SACERDOTES

Oh, Jesús, que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la obra divina de salvar a las almas, Protege a tus sacerdotes, especialmente a los sacerdotes de la Comunidad Somasca, en el refugio de tu Sagrado Corazón.

Guarda sin mancha sus manos consagradas, que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo, y conserva puros sus labios teñidos con tu preciosa sangre.

 

Haz que se preserven puros sus corazones, marcados con el sello sublime del sacerdocio, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.

 

Aumenta el número de tus apóstoles, y que tu santo amor los proteja de todo peligro.

 

Bendice sus trabajos y fatigas, y que como fruto de su apostolado obtenga la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el cielo. Amén

 

Bendito, alabado y adorado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar.

Sea para siempre bendito y alabado.

 

 

PEDRO APÓSTOL

 

San Pedro



Su nombre era Simón Bar-Jona hijo de Jonás, era un rudo y sencillo pescador del lago de Genesaret, que vivía con su mujer y su suegra en la aldea de Betsaida en la región de Galilea. Pedro junto con su hermano Andrés seguidor de Juan el Bautista, y sus amigos y compañeros de trabajo Santiago el mayor y Juan el discípulo amado, se encontraron entre los primeros apóstoles de Cristo Jesús, quien le cambió su nombre por Pedro, Kefa en arameo o Cefas en griego, que quiere decir "piedra" o "roca" (Juan 1,40-42); invitándolo a hacer desde entonces "pescador de hombres"(Lucas 5,10).

Era pescador de oficio y Jesús lo llamó a ser pescador de hombres, para darles a conocer el amor de Dios y el mensaje de salvación. Él aceptó y dejó su barca, sus redes y su casa para seguir a Jesús.
Pedro era de carácter fuerte e impulsivo y tuvo que luchar contra la comodidad y contra su gusto por lucirse ante los demás. No comprendió a Cristo cuando hablaba acerca de sacrificio, cruz y muerte y hasta le llegó a proponer a Jesús un camino más fácil; se sentía muy seguro de sí mismo y le prometió a Cristo que nunca lo negaría, tan sólo unas horas antes de negarlo tres veces.


Pedro siempre encabeza la lista de los doce amigos del Señor (Mateo 10,2; Marcos 3,16; Lucas 6,14; Hechos 1,13)

él mismo se nombra como "siervo y apóstol de Jesucristo"

(2Pedro 1,1)

"testigo de los sufrimientos de Cristo"

(1Pedro 5,1)

aparece a veces como el portavoz de los apóstoles

(Mateo 18,21-22; Marcos 10,28)

A él lo interrogan los que cobraban impuestos para el templo

 

(Mateo 17,24-27);

Además, Pedro, al lado de Santiago y Juan, fueron los tres discípulos más cercanos al Salvador, y estuvieron presentes en la resurrección de la hija de Jairo

(Marcos 5,37)

 

en la transfiguración en el monte Tabor

(Marcos 9,2)

ellos tres con Andrés lo interrogan en el monte de los Olivos, sobre las señales antes del fin

(Marcos 13,3-4)

Son también Pedro y Juan los encargados de preparar la "Ultima Cena"

(Lucas 22,7-8)

y nuevamente los tres son llamados por el Mesías a permanecer vigilantes, mientras él hace oración en el Getsemaní

(Marcos 14,32-33).

"Por eso, Santiago, Pedro y Juan...eran tenidos como columnas de la iglesia"

(Gálatas 2,9).

 

El amor y la confianza de Pedro a su Divino Maestro, se vio probado cuando empieza a caminar sobre las aguas para salir a su encuentro

(Mateo 14,25-31)

ante el abandono de los judíos que no creían que Cristo era el verdadero "pan bajado del cielo", es Pedro quien reconoce que solo él tiene "palabras de vida eterna"

(Juan 6,68

en un acto de valor momentáneo tiene el coraje de decir que iría por su Señor a la cárcel y hasta la muerte

(Lucas 22,33)

el arrojo al cortarle la oreja a Malco, cuando lo van a apresar en la noche del Jueves Santo

(Juan 18,10).

Asimismo, después de la resurrección se encontraba pescando en el lago de Tiberias, en compañía de otros apóstoles, y aparece Jesús en la orilla, entonces "Apenas oyó Simón Pedro que era el Señor, se vistió, porque estaba sin ropa, y se tiró al agua"

(Juan 21,7).

 

 

 

El pasaje bíblico más contundente que demuestra la importancia de Pedro 


cuando el Unigénito de Dios en la región de Cesarea de Filipo, les pregunta a sus discípulos: "-¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" (13); ante la confusión de los demás, Pedro contesta acertadamente "- Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios viviente"

Mateo 16,13-19 Marcos 8,27-29; Lucas 9,18-20

No obstante, no era la primera vez que uno de los doce reconocía la naturaleza  y misión divina de Jesucristo; pues al principio de su ministerio, Natanael (o Bartolomé) también le dijo: "- Maestro  ¡tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel!"

(Juan 1,49).

Igual respuesta encontramos en otra ocasión de los demás discípulos: "!En verdad tú eres el Hijo de Dios!"

(Mateo14,33).

Pero solamente a Simón Pedro, Cristo Jesús le dice que su declaración no viene de los hombres sino de Dios Padre que está en el cielo

(Mateo 16,17).

Seguidamente Jesús agrega: "Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia; y ni siquiera  el poder de la muerte podrá vencerla"

, (18).

En este punto hay que aclarar que la Iglesia Católica no es la Iglesia de Pedro, sino de Cristo representado en el apóstol, ya que el Santo de Dios es el "pastor principal"

(1Pedro 5,4).

Por último, el Mesías le da plena autoridad, bajo el símbolo de las "llaves del reino de los cielos" de "atar y desatar en la tierra y en el cielo".

Mateo 16,19; Apocalipsis 3,7),

Del mismo modo, hay otros dos momentos en que el Verbo de Dios vuelve a mencionar la autoridad de Pedro:

1. "Dijo también el Señor: - Simón, Simón, mira que Satanás los ha pedido a ustedes para sacudirlos como si fueran trigo; pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, ayuda a tus hermanos a permanecer firmes" (Lucas 22,31-32).

2. Pedro quien es el único del grupo que niega "tres veces" a su Maestro, en el patio de la casa del sumo sacerdote (Lucas 22,34. 54-62); sigue siendo su elegido, y a pesar de que el Señor conocía de antemano su debilidad humana (Lucas 5,8),al confirmarle por "tres veces" que él será el "pastor de sus corderos y de sus ovejas" (Juan 21,15-17).

Por otra parte, los apóstoles reconocen la primacía de Pedro:

Juan lo deja entrar de primero al sepulcro vació el domingo de resurrección

(Juan 20,3-8);

Pablo manifiesta que Cristo se apareció a Pedro, y luego a los doce

(1Corintios 15,5; véase también Lucas 24,34).

El mismo apóstol de los gentiles viaja a Jerusalén para conocerlo

(Gálatas 1,18).

Fue Pedro quien toma la palabra ante los ciento veinte creyentes, en la escogencia de Matías en remplazo de Judas

(Hechos 1,15)

; en el día de Pentecostés con la llegada del Espíritu Santo, es el primero que empieza a proclamar a Cristo resucitado

(2,14.32)

"Así pues, los que hicieron caso de su mensaje fueron bautizados; y aquel día se agregaron a los creyentes unas tres mil personas"(

41

Es también el primero en hacer un milagro público al curar al cojo de nacimiento en el templo de la Ciudad Santa

(3,6)

después se dedica a predicar el evangelio en el pórtico de Salomón

(3,12ss)

y ante el consejo del Sanedrín, anuncia a las principales autoridades religiosas del pueblo judío, la salvación traída con Jesucristo

(4,8ss).

Pedro y los demás apóstoles, responden a la prohibición de enseñar en el nombre de Jesús, "- Es nuestro deber obedecer a Dios antes que a los hombres"

5,29).

Pedro pone al descubierto la mentira del trágico caso de Ananías y Safira

(5,1-10)

y reprende a Simón, el mago, que había ofrecido dinero a los apóstoles para obtener el Espíritu Santo con la imposición de las manos

(8,18-23).

La predicación de Pedro en la casa del capitán romano Cornelio, trae como resultado el bautismo y la aceptación del mensaje de Dios de una familia no judía

(10,44-48).

Este hecho generó en algunos creyentes de Jerusalén un gran malestar

11,1-2);

pero ante la explicación de Pedro de sus actos, "todos se callaron y alabaron a Dios"

(18).

Además cuando el rey Herodes lo manda a prisión, se eleva en toda la iglesia una oración por él

(12,5),

lo que provoca la intervención milagrosa de un ángel del Señor que lo saca de la cárcel

(6-10).

 

 

En el incidente ocurrido en la iglesia de Antioquía sobre la cuestión de imponer la circuncisión a los cristianos procedentes del paganismo, Pablo le llama la atención a Pedro por tomar partido en este punto (Gálatas 2,11-14). Sin embargo, Pablo lo que le reprocha es su forma de actuar, pero no pone en tela de juicio su misión de jefe del colegio apostólico y de la iglesia de Cristo. Incluso, es el mismo Pedro quien pone fin a la discusión (Hechos 15, 6-11); lo que contó además con las  palabras  de  Santiago  a favor  suyo (13-14).  Por todo esto,  Pedro aparece como el primer apóstol de los paganos (7), y también de los judíos (Gálatas 2,7-8).

 

En esa época, Roma era la ciudad más importante del mundo, por lo que Pedro decidió ir allá a predicar a Jesús. Ahí se encontró con varias dificultades: los romanos tomaban las creencias y los dioses que más les gustaban de los distintos países que conquistaban. Cada familia tenía sus dioses del hogar. La superstición era una verdadera plaga, abundaban los adivinos y los magos. Él comenzó con su predicación y ahí surgieron las primeras comunidades cristianas. Estas comunidades daban un gran ejemplo de amor, alegría y de honestidad, en una sociedad violenta y egoísta. En menos de trescientos años, la mayoría de los corazones del imperio romano quedaron conquistados para Jesús. Desde entonces, Roma se constituyó como el centro del cristianismo.

En el año 64, hubo un incendio muy grande en Roma que no fue posible sofocar. Se corría el rumor de que había sido el emperador Nerón el que lo había provocado. Nerón se dio cuenta que peligraba su trono y alguien le sugirió que acusara a los cristianos de haber provocado el incendio. Fue así como se inició una verdadera “cacería” de los cristianos: los arrojaban al circo romano para ser devorados por los leones, eran quemados en los jardines, asesinados en plena calle o torturados cruelmente. Durante esta persecución, que duró unos tres años, murió crucificado Pedro por mandato del emperador Nerón.

Pidió ser crucificado de cabeza, porque no se sentía digno de morir como su Maestro. Treinta y siete años duró su seguimiento fiel a Jesús. Fue sepultado en la Colina Vaticana, cerca del lugar de su martirio. Ahí se construyó la Basílica de San Pedro, centro de la cristiandad.

San Pedro escribió dos cartas o epístolas que forman parte de la Sagrada Escritura.



¿Qué nos enseña la vida de Pedro?

Nos enseña que, a pesar de la debilidad humana, Dios nos ama y nos llama a la santidad. A pesar de todos los defectos que tenía, Pedro logró cumplir con su misión. Para ser un buen cristiano hay que esforzarse por ser santos todos los días. Pedro concretamente nos dice: “Sean santos en su proceder como es santo el que los ha llamado” (I Pedro, 1,15)
Cada quien, de acuerdo a su estado de vida, debe trabajar y pedirle a Dios que le ayude a alcanzar su santidad.
Nos enseña que el Espíritu Santo puede obrar maravillas en un hombre común y corriente. Lo puede hacer capaz de superar los más grandes obstáculos.

La Institución del Papado

Toda organización necesita de una cabeza y Pedro fue el primer jefe y la primera cabeza de la Iglesia. Fue el primer Papa de la Iglesia Católica. Jesús le entregó las llaves del Reino y le dijo que todo lo que atara en la Tierra quedaría atado en el Cielo y todo lo que desatara quedaría desatado en el Cielo. Jesús le encargó cuidar de su Iglesia, cuidar de su rebaño. El trabajo del Papa no sólo es un trabajo de organización y dirección. Es, ante todo, el trabajo de un padre que vela por sus hijos.

El Papa es el representante de Cristo en el mundo y es la cabeza visible de la Iglesia. Es el pastor de la Iglesia, la dirige y la mantiene unida. Está asistido por el Espíritu Santo, quien actúa directamente sobre Él, lo santifica y le ayuda con sus dones a guiar y fortalecer a la Iglesia con su ejemplo y palabra. El Papa tiene la misión de enseñar, santificar y gobernar a la Iglesia.

Nosotros, como cristianos debemos amarlo por lo que es y por lo que representa, como un hombre santo que nos da un gran ejemplo y como el representante de Jesucristo en la Tierra. Reconocerlo como nuestro pastor, obedecer sus mandatos, conocer su palabra, ser fieles a sus enseñanzas, defender su persona y su obra y rezar por Él.

Cuando un Papa muere, se reúnen en el Vaticano todos los cardenales del mundo para elegir al nuevo sucesor de San Pedro y a puerta cerrada, se reúnen en Cónclave (que significa: cerrados con llave). Así permanecen en oración y sacrificio, pidiéndole al Espíritu Santo que los ilumine. Mientras no se ha elegido Papa, en la chimenea del Vaticano sale humo negro y cuando ya se ha elegido, sale humo blanco como señal de que ya se escogió al nuevo representante de Cristo en la Tierra.