Guion
Pesebre Viviente
RELATOR:
Se acerca la noche más buena de cada año. Se acerca la Navidad.
-Por eso, en el corazón
de cada uno, hay un deseo de festejar esta noche.
Al sexto mes fue
enviado por Dios, el ángel Gabriel, a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a
una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. El nombre
de la virgen era María.
ANGEL
GABRIEL: Hola María ¡“Alégrate, estás llena de
gracia, el Señor está contigo”.
(María se sorprende y
se aleja un poco del ángel)
MARÍA: ¿Qué
me alegre? ¿Llena de gracia? ¿Qué significa todo
esto………quién sos vos?
ÁNGEL
GABRIEL: “No temas, María, porque Dios Padre, sabe lo
buena que eres y cuanto quieres que se cumpla lo que Él ha prometido. ¡Serás la
madre de Jesús!
(María se acerca de
nuevo al Ángel y le toma sus manos)
MARÍA: ¿Cómo
puede ser eso, si no estoy aun casada?
(El Ángel le sonríe y
de dice…)
ÁNGEL
GABRIEL: María, lo que sucederá en Vos es obra del
Espíritu Santo, un milagro hermoso y muy esperado a través de los siglos. Es
obra de Dios nuestro padre, para Él nada es imposible. Por eso mismo tu prima
Isabel, aunque ya es grande, está embarazada esperando un niño.
MARÍA: “Yo
soy la servidora del Señor, hágase en mí todo lo que has dicho”
(El ángel se retira)
RELATOR:
María se pone en camino. Ha recibido una noticia grande que cambiará su vida
para siempre y se ha enterado que su prima, ya mayor, la necesita. De ahora en
adelante toda su vida será DISPONIBILIDAD Y SERVICIO.
(Isabel se encuentra
con María y la abraza)
MARÍA: ¡Hola
prima! ¿Cómo estás? Apenas supe de tu embarazo me puse en camino para ayudarte.
ISABEL: “Bendita
tú eres María entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
¿Cómo merezco yo que vengas a visitarme?
Apenas me saludaste, el
niño saltó de alegría en mis entrañas.
¡Dichosa sos por haber
creído que se cumplirían las promesas del Señor!”.
MARÍA: ¡Mi
alma se alegra en el Señor!
Logística: Mientras los
angelitos se ponen de pié, bailan y mueven los brazos.
Isabel da unos pasos
atrás y María se adelanta en el centro del escenario, hace que canta.
Canción
Magníficat…
RELATOR:
María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa donde
José la esperaba lleno de temor y asombro, pero luego, el ángel también a él lo
visitará en sueños y le anunciará que el hijo que María lleva en su vientre es
el mesías esperado.
JOSÉ (habla
en voz alta) ¿Cómo es posible que María este embarazada? ¿Me engañó? ¡¡¡¡No
puedo creerlo, ella jamás lo haría!!!!! Tengo que dejarla y partir sin decir
nada ¡sino van a apedrearla!!!!
(José se va a dormir,
se recuesta y mientras duerme aparece el ángel que se acerca a José)
ÁNGEL
GABRIEL: “José, descendiente de David, no tengas
miedo de llevar a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando un hijo,
no es porque te ha engañado, si no que es obra del Espíritu Santo. Y vos, lo
llamaras Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados, el será grande”.
(José despierta y María
entra nuevamente en escena, escucha, se sienta y se abraza con José)
JOSÉ: ¡Hola
María! ¡Que bueno que estas de nuevo aquí! Siéntate, tengo que pedirte perdón
porque dudé de vos, pensé que me habías engañado y no sabia que hacer, pero
ahora se por el ángel que el Señor te ha elegido como Madre y yo estaré a tu
lado.
MARÍA ¡Gracias
José! estaba segura que Dios te ayudaría a entender.
RELATOR:
Sucedió que por aquellos días salió un edicto
de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Subió también
José, a la ciudad de David, que se llama Belén, para empadronarse con María su
Esposa, que estaba embarazada.
Y mientras estaban allí
le llegó el momento de dar a luz. Y buscaban lugar donde alojarse pero no había
sitio para ellos. José les decía:
José :
Mi esposa está por dar a luz, ¿podría darnos alojamiento?
Posadero:
no los conocemos y es tarde señor siga su camino busque otro mesón
José:
¿Podría aunque sea recibir a mi esposa? Nuestro hijo está por nacer.
Posadero:
No tenemos sitio no insista por Dios
Narrador:
Y todos se negaban…
Sólo una humilde
familia pudo ofrecerles un pobre pesebre, junto a unos animalitos.
MARIA José,
José, creo que estoy por dar a luz, busquemos pronto un lugar para hospedarnos.
JOSE: abranos
la puerta denos un rincón mi esposa no puede dar un paso más
Posadero:
Pasen caminantes que aquí sobra amor
RELATOR:
Allí nació Jesús.
María lo envolvió en
pañales y lo acostó en el pesebre.
Había en la misma
región unos pastores que dormían y vigilaban por turno su rebaño durante la
noche.
Se les presentó el
ángel Gabriel y la gloria del Señor los envolvió y se llenaron de temor. El
ángel les dijo:
ÁNGEL
GABRIEL: “No teman pues les anuncio una gran alegría,
hoy ha nacido el Salvador, que es el Cristo el Señor. Encontrarán un niño
envuelto en pañales y acostado en un pesebre. ¡¡¡Gloria a Dios en el cielo y en
la tierra paz a los hombres en quienes él se complace!!!”
NARRADOR:
Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales,
que alababan a Dios y decían:
ÁNGELES:
¡Gloria a Dios en las alturas,y en la tierra paz, buena voluntad para con los
hombres!
NARRADOR:
Y aconteció que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se
dijeron los unos a los otros:
LOS
PASTORES: “¡Vayamos pues, hasta Belén y veamos lo que ha
sucedido! ¡El Señor se nos ha manifestado.”
NARRADOR:
Y fueron a toda prisa.
Encontraron a María y a
José, y al Niño acostado en el pesebre, y lo adoraron.
RELATOR:
Unos magos que venían del oriente se presentaron en Jerusalén diciendo:
REY
MAGO: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha
nacido? Pues vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle...”
NARRADOR:
Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.
Y convocados todos los
principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de
nacer el Cristo.
REY
HERODES: ¿Dónde debería de nacer el rey de los judios
SACERDOTE:
En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta
NARRADOR:
Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos
diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;
y enviándolos a Belén,
dijo:
REY
HERODES: Ir allá y averiguar acerca del niño; y cuando
le hallen, me avisan para que yo también ir y adorarlo.
NARRADOR:
Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto
en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde
estaba el niño se llenaron de inmensa alegría.
Y postrándose adoraron
a Jesús, abrieron sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.
Esta es la noche que
Dios prometió a los hombres... Y ya llegó. Es Nochebuena, no hay que dormir,
Dios ha nacido, Dios está aquí.
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